La brecha de talento en México y sus costos

Martes, 4 de oct de 2016

Equipo PIPE

  • En 2012, sólo 6 de cada mil estudiantes mexicanos se ubicaron en los niveles más altos (5 y 6) en matemáticas de la prueba PISA realizada por la OCDE.
  • México no sólo se sitúa en los últimos lugares en este rubro sino que está por debajo de su desempeño esperado dado su nivel de ingreso, gasto y características del sistema educativo.
  • Aumentar el número de estudiantes talentosos tendría un gran impacto económico, advierte estudio.

El Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas (PIPE) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) presentó el primer volumen de los Cuadernos PIPE: “La brecha de talento en México y sus costos económicos” elaborado por la doctora Blanca Heredia del PIPE-CIDE y el maestro Édgar Franco de la Universidad de Stanford.

El estudio señala que en 2012, sólo 0.6% de los estudiantes mexicanos se ubicaron en los niveles más altos (5 y 6) en matemáticas de la prueba PISA realizada por la OCDE. Los estudiantes situados en dichos niveles tienen la capacidad de trabajar con modelos para situaciones complejas; pueden seleccionar, comparar y evaluar estrategias de solución de problemas; así como usar un razonamiento analítico avanzado. El porcentaje de estos estudiantes en México ha decrecido en el tiempo al pasar de 0.8% en 2006 a 0.6% en 2012.

México no sólo está lejos del promedio de la OCDE (13%) y en los últimos lugares, sino que está por debajo de su desempeño esperado dado su nivel de ingreso, gasto y características del sistema educativo. De acuerdo con el estudio, dadas sus características económicas, México debería tener 7% en los niveles 5 y 6.

No obstante, al analizar las entidades federativas por separado se observa que el porcentaje de estudiantes talentosos también presenta una alta variación. Querétaro, por ejemplo, tiene 1.9% de estudiantes talentosos, es decir, un porcentaje similar a Chile y, en el otro extremo, Michoacán y Guerrero tienen cerca de 0.1%.

Por otra parte, en el estudio se encontró que incluso los estudiantes más privilegiados del país, es decir aquellos que tienden a recibir mejores condiciones educativas en las escuelas privadas a las que asisten, no son competitivos con otros estudiantes de altos ingresos a nivel mundial. Así, por ejemplo, el porcentaje de alumnos del decil socioeconómico más alto que obtuvieron niveles 5 y 6 en PISA matemáticas en el 2012 fue el penúltimo más bajo entre los países latinoamericanos que participaron en esa edición de la prueba. Estos datos sugieren que para estos alumnos, la posibilidad de mantener su posición dominante en la escala socioeconómica no pasa o depende muy poco de qué tanto desarrollan sus talentos individuales sino de sus activos heredados.

Finalmente, los autores estimaron el costo económico de la brecha de talento en el mediano plazo usando un método de simulaciones y construcción de escenarios. Como primera estimación, se calculó que el impacto sobre el crecimiento del PIB per cápita en caso de mantener los status quo en términos de calidad educativa, sería marginal de apenas 1.6% en 40 años. En un segundo escenario se calcularon los beneficios de elevar el porcentaje de estudiantes en los niveles 5 y 6 a un 7% de los estudiantes. Esta reforma aumentaría en 28% el PIB per cápita actual en 20 años y 132% en 40 años.

A pesar de sus beneficios sobre el crecimiento económico a largo plazo, México no cuenta con políticas públicas sólidas enfocadas a identificar, acompañar e incrementar el número estudiantes talentosos. Ante ello, el Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas del CIDE se ha abocado a estudiar el fenómeno del talento en México y contribuirá con un portafolio de evidencias incluyendo pruebas piloto para fomentar el talento en las escuelas del país.